Como ser el más feliz del mundo

El monje budista Matthieu Ricard es considerado como el hombre más feliz del mundo, y razones no faltan para ello. En el año 2012, un estudio realizado por el profesor de la Universidad de Wisconsin Richard J. Davidson, autor de El perfil emocional de tu cerebro (Debate) puso de manifiesto que el cerebro del parisino funciona de manera muy diferente a la del resto de humanos. Es más, proporcionó unos resultados que “nunca habían sido encontrados previamente en la neurociencia”.

En concreto, Ricard parecía mostrar mucha más actividad en la corteza pre-frontal izquierda, algo relacionado de manera directa con su bienestar y, sobre todo, con su aversión a la negatividad. Según Davidson, ello muestra que la neuroplasticidad (es decir, la capacidad para alterar nuestro cerebro a través de prácticas como la meditación) funciona. En el vídeo que presentamos a continuación, Ricard, a la sazón autor de En defensa de la felicidad (Urano, 2011) e hijo del filósofo Jean-François Revel y de la pintora Yahne Le Toumelin, explica cómo ha conseguido convertirse en una referencia incluso para sus compañeros budistas.

F: El Confidencial

El cambio esta dentro de nosotros

Frecuentemente nos levantamos llenos de optimismo, de animo  y ganas de realizar muchas cosas, con espíritu de que todo va a salir bien, pero luego nos encontramos con el tráfico, las prisas, llegar a la oficina y que tu jefe no ha levantado de muy buenas pulgas, las responsabilidades familiares por la tarde… Demasiados obstáculos para mantener el optimismo durante el día.

«Nuestra cultura educa en que algo del exterior tiene que cambiar para sentirnos mejor»

Realmente, no hay tanta gente que quiera hacer un esfuerzo consciente para sentirse bien por la mañana. La mayoría pensamos en todo lo que hay que hacer: levantar a los niños, llevarlos al colegio, hacer las compra, trabajar…

Pero nada ni nadie puede determinar mi estado interior, cada uno de nosotros, es dueño de su estado interior y de sus emociones. Sin embargo, nuestra cultura va en contra de estos principios, educa en que es algo del exterior lo que tiene que cambiar para que uno me sienta mejor. Y hay una paradoja. Intentamos conseguir nuestros objetivos: para unos «x» sueldo, o cierto puesto de trabajo, o ir de vacaciones… Pensamos que una vez que tengamos esos objetivos nos sentiremos mejor. Pero cuando los tenemos lo disfrutamos una temporada y nos ponemos otros…

Debemos marcarnos retos

—Marcarse retos nos ayuda a crecer como personas, a adquirir nuevas habilidades. Otra cosa es que esos retos, tu vida… dependa de algo exterior a ti. Puedes disfrutar de los éxitos que consigues y luchar por ellos. Sin embargo, la felicidad es un estado interior. Lo explico con un ejemplo: yo puedo disfrutar de la casa que tengo, pero si mañana no la tengo seguiré siendo feliz. De ahí que se busquen estrategias para sentirse mejor.

Nuestro subconsciente ha sido marcado, inclusive desde que estamos en el vientre materno o aun a través de nuestros padres, por muchas creencias que no nos potencian, no ayudan al logro de nuestros objetivos, debemos transformar nuestras creencias, introducir en nuestro subconsciente creencias potenciadoras, que nos ayuden a lograr nuestros retos y a disfrutar del proceso de lograrlos.

Nuestras emociones afectan el ADN

Este video habla de ciencia para buscadores de la verdad. el despertar de la ciencia es ahora, denme su opinión. No lo crean, véanlo. Lo cierto es, que mientras más alta es la vibración, mas hermosas son las figuras producidas y…. no lo olvidemos, nosotros también vibramos, somos energía en permanente vibración. ¿Qué figuras produces?

Fuente: carlos cristian rivas curapan