10 consejos para ser más positivos

Para ser feliz no se requiere de una fortuna, mansiones, belleza, etc., sólo necesitas ser una persona positiva. La Universidad de Harvard creó un curso sobre la felicidad, que según testimonios les ha cambiado la vida.

Para que no tengas que hacer un largo viaje a Estados Unidos, te revelamos los 10 consejos más importantes de este Curso sobre Felicidad.

 1. Practica algún ejercicio. Los expertos aseguran que hacer ejercicio es igual de bueno que tomar un antidepresivo para mejorar el ánimo, 30 minutos de ejercicio es el mejor antídoto contra la tristeza y el estrés.

2. Desayuna. Algunas personas se saltan el desayuno porque no tienen tiempo o no quieren engordar. Está comprobado que desayunar te ayuda a tener energía, pensar y desempeñar exitosamente tus actividades.

3. Agradece a la vida todo lo bueno que tienes. Escribe en un papel 10 cosas que tienes en tu vida que te dan felicidad. Cuando hacemos una lista de gratitud nos obligamos a enfocarnos en cosas buenas.

4. Se asertivo. Pide lo que quieras y di lo que piensas. Está demostrado que ser asertivo ayuda a mejorar tu autoestima. Aguantar en silencio todo lo que te digan y hagan, genera tristeza y desesperanza.

5. Gasta tu dinero en experiencias no en cosas. Un estudio universitario descubrió que el 75% de personas se sentían más felices cuando invertían su dinero en viajes, cursos y clases; mientras que el 34% dijo sentirse más feliz cuando compraba cosas.

6. Enfrenta tus retos. No dejes para mañana lo que puedes hacer hoy. Diversas investigaciones demuestran que cuanto más postergas algo que sabes que tienes que hacer, más ansiedad y tensión generas. Escribe pequeñas listas semanales de tareas a cumplir y hazlas.

7. Escucha música. Está comprobado que escuchar música te despierta deseos de cantar y bailar. Esto te alegra la vida.

8. Siempre saluda y sé amable con otras personas. Investigadores en psicología clínica afirman que sólo con sonreír, nuestro estado de ánimo cambia.

9. Usa zapatos que te queden cómodos. “Si te duelen los pies te pones de malas”, asegura el Dr. Keinth Wapner, Presidente de la Asociación Americana de Ortopedia.

10. Cuida tu postura. Caminar derecho con los hombros ligeramente hacia atrás y la vista hacia enfrente ayuda a mantener un buen estado de ánimo.

Como puedes ver, sólo se trata de aprender algunas técnicas sencillas y muy efectivas para sentirnos felices, sanos y positivos ¡Buena suerte!

Si esto te ha parecido interesante, te invito a conocer el Método Integra, el cual te permite interactuar con el subconsciente y programarlo a placer.

• Aprenderás cómo analizar y transformar aquello que no te guste de tí mismo
• Podrás guiarte a ti mismo y a otras personas para resolver sus problemas o alcanzar sus metas,
• Desbloquear o liberar emociones,
• Reprogramar las creencias que tú desees,
• Deshacerte de la necesidad de terapeutas,
• Asumir la responsabilidad que tienes como responsable único de tu vida,
• Saber cómo funciona la mente de las personas
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Enero 20. Un Curso de Felicidad

Taller de Transformación: Un Curso de Felicidad.

Adquiere el hábito de la FELICIDAD


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El propósito de este taller es facilitar el cambio en las personas para ser plenamente felices.

«Ser FELIZ es un hábito, un patrón de comportamiento que repetimos de forma automática, una forma de entender la vida, dirigida por nuestro subconsciente con base en nuestras creencias más profundas». Ricardo Eiriz

FACILITANDO EL CAMBIO EN LAS PERSONAS PARA SER PLENAMENTE FELICES.
En este curso se abren las puertas a los participantes a experimentar una transformación interior, a nivel subconsciente, que les llevará a elevar su nivel de conciencia, hasta un punto en el que la felicidad es exclusivamente una decisión personal.

Registrate http://felizefectivo.com/contacto/
Enero 20 de 2017. Horario: 8 am – 1:30 pm
$290.000
Descuento del 15% por pago antes del 13 de Enero.

Certificado directamente por la Organización Método Integra. Este certificado te da derecho a repetir este curso cuantas veces quieras, en cualquier parte del mundo, con cualquier instructor certificado, pagando un valor mínimo

10 beneficios del Agua de Piña

Son muchos los beneficios que puede aportar esta bebida. A continuación encontrarás muchas excusas para ingerir Agua de piña realizando recetas que podrás preparar en la comodidad de tu casa.

  1. Contribuye a perder peso

Debido a su alto contenido de fibra, las piñas son de digestión más lenta. Esto produce una sensación de saciedad por más tiempo. El agua de piña, también funciona para combatir los antojos repentinos de grasa y azúcar que sufren las personas que realizan dietas hipocalóricas. A su vez, la tiamina convierte los hidratos de carbono en energía y acelera el metabolismo.

  1. Es un potente desinflamatorio natural

Al momento en que nuestro cuerpo elimina impurezas, tanto los tejidos como los órganos afectados, comienzan a desinflamarse. El agua de piña es muy recomendada para el tratamiento de la artritis y de las lesiones deportivas, ya que, además de reducir la inflamación, alivia el dolor. La bromelina contiene propiedades anti inflamatorias que promueven la eliminación de toxinas y la piña la contiene en grandes cantidades.

  1. Asegura el correcto funcionamiento de la glándula tiroides

Además de bromelina, las piñas también son ricas en yodo. Ambas sustancias contribuyen en el tratamiento de trastornos autoinmunes, como por ejemplo, los posibles problemas que puede presentar la glándula tiroidea.

  1. Es un conocido anti parasitario

Estudios han demostrado que consumir piña durante tres días, mata las tenias intestinales. La bromelina es poseedora de propiedades anti parasitarias que ayudan a la eliminación de parásitos alojados en los intestinos y en el hígado.

  1. Es un regulador de electrolitos

El potasio que alojado en las piñas, mantiene al cuerpo fuerte y equilibra los electrolitos, evitando lesiones y calambres.

  1. Ayuda al proceso digestivo

La bromelina estimula al organismo a digerir las proteínas de manera mucho más eficaz.

  1. Ayuda a la salud bucal

La bromelina es también un blanqueador natural. Además fortalece las encías, rompe la placa bacteriana eficazmente y conserva, de manera adecuada, la salud de los dientes.

  1. Purifica de metales pesados al organismo

Las enzimas, la fibra y todos los antioxidantes que se encuentran en la piña, promueven una limpieza profunda del cuerpo, eliminando de esta manera toxinas y metales pesados.

  1. Es un gran anti cancerígeno

Un gran número de estudios recientes han demostrado que la bromelina es superior a ciertos tipos de fármacos oncológicos, utilizados de manera frecuente en la quimioterapia.

  1. Mejora la visión

La vitamina A y el beta-caroteno que contiene la piña, son esenciales para mantener la buena salud de nuestros ojos. Un estudio publicado en la revista “Archivos de Oftalmología”, ha demostrado que consumir tres o más porciones de piña al día, contribuye en reducir el riesgo de degeneración macular.

Este tipo de degeneración, se encuentra fuertemente ligada a la perdida de visión en las personas de avanzada edad.

Ya eres un poco mas consciente sobre los beneficios de la fruta. Ahora prepara agua de piña, disfrútala en tus desayunos y observa los grandes resultados.

Fuente: quicksense

Diez hábitos para ser feliz con tu pareja

Con el paso del tiempo, la monotonía tiende a asentarse en la vida de pareja, y poco a poco el aburrimiento puede ir ganando terreno. Pero, a pesar de que no es un tarea fácil, es posible vivir una vida de pareja feliz. La clave está en el deseo de la pareja de permanecer unidos y de querer ser realmente felices, estableciendo como prioridad indiscutible la relación entre ambos.

Dicho así suena sencillo, ¿Verdad? Pero, ¿Cómo lograrlo? ¿Cómo conseguir que la relación de pareja sea nuestra prioridad teniendo que ocuparnos del trabajo, de los niños, de los abuelos, de la casa, de pagar las facturas y de quedar bien con las amistades y la familia, entre otras cosas?

El psiquitra y consultor Mark Goulston, autor del libro Cómo conseguir y mantener el amor que mereces, dice que la clave está en identificar y cultivar los hábtios que fomentan la felicidad en la pareja. Según Goulston, “un hábito es un comportamiento que repites automáticamente hasta que te cuesta poco esfuerzo mantenerlo”. Por lo tanto, todas las parejas pueden adoptarlos simplemente dedicándoles un poco de tiempo y de interés. Aunque al principio se haga de forma pronto se convertirá en algo natural que facilitará otras muchas cosas.

Según Mark Goulston, los hábitos que caracterizan a las parejas felices son los siguientes:

#1 – Irse a la cama al mismo tiempo: Esto, que es bastante habitual hacerlo al principio de la vida en pareja, tiende a desaparecer con el tiempo. Según Goulston, es necesario mantener esta costumbre para mantener encendida la llama del deseo.

#2 – Cultivar intereses comunes: Pasada la pasión inicial, muchas parejas descubren que tienen poco en común. Por este motivo es necesario encontrar algo que hacer juntos, algo en lo que involucrarse. Esto no significa que haya que hacer todo con la pareja. Basta con encontrar algo que interese a los dos, sin dejar de tener por ello otros intereses propios.

#3 – Caminar juntos de la mano: Es un gesto sencillo y común al principio de un relación, pero que con el tiempo se pierde. ¿Te has fijado en lo tierno que resulta ver pasear a dos ancianos de la mano?

#4 – Confiar y perdonar: Discutir en pareja es algo normal, pero hay que saber gestionar los conflictos que surjan adecuadamente. Si hay confianza mútua y perdón sin rencores es mucho más fácil gestionar estos conflictos y crecer como pareja.

#5 – Centrarse en lo positivo: Centrarse en las cualidades positivas del otro en vez de en sus defectos es la clave para mantenerse enamorado. Nadie es perfecto, pero, como dice Goulson, “todo depende de lo que quieras buscar”.

#6 – Abrazarse: Según Goulston “nuestra piel tiene una memoria de ‘buenas caricias’ (amor), `malas caricias’ (abuso) y ‘sin caricias’ (descuido). Las parejas que se saludan con un abrazo mantienen su piel bañada por `buenas caricias’”. No necesitas un motivo para dar un abrazo.

#7 – Decir “te quiero” y “que tengas un buen día” todas las mañanas: Estas palabras son un estímulo para empezar bien el día y ayudan a limar cualquier aspereza que haya surgido.

#8 – Decir “buenas noches”: Con este sencillo deseo la pareja reafirma su relación cada noche, a pesar de las dificultades y altibajos emocioanles del día. Dice Goulston que “esto le dice a tu pareja que aún quieres estar en la relación. Dice que lo que ambos tienen es más grande que cualquier incidente perturbador”.

#9 – Llamar o enviar un mensaje durante el día: Esto supone preocuparse por el otro. Es una llamada de rutina para saber si todo va bien, para seguir conectados.

#10 – Sentirse orgullosos de mostrarse como pareja: Esto es tan sencillo como besarse, tocarse o abrazarse en público, mostrar complicidad y permanecer juntos.

F: LaMenteEsMaravillosa

¿Quieres ser feliz?. Introduce estos 5 hábitos

Aunque la felicidad ha preocupado siempre a la humanidad, el estudio científico de ésta es relativamente reciente. En los últimos años, los progresos en neurología y psicología nos han permitido conocer mejor qué es lo que realmente nos hace felices y, debido a esto, se han multiplicado las teorías sobre el bienestar.

En el estudio de la felicidad han sido especialmente relevantes los avances logrados por la psicología positiva, una disciplina académica relativamente reciente que estudia las bases del bienestar psicológico y de la felicidad. Como explicaba a El Confidencial la psicóloga Covadonga Chaves, miembro de la Sociedad Española de Psicología Positiva, hasta la fecha nuestra sociedad está bastante equivocada sobre el concepto de felicidad. En su opinión, “la felicidad no es algo que se pueda alcanzar, no es una meta, es un estado, una emoción”. La psicología positiva pide un cambio de concepto: la felicidad es algo que se debe cultivar día a día, no una meta absoluta.

Gracias a los investigadores, cada vez conocemos mejor qué tipo de hábitos hacen que la felicidad se abra camino en nuestro día a día, pero paradójicamente no parece que seamos más felices. De hecho, las estadísticas muestran que ha crecido el impacto de la ansiedad y la depresión, trastornos íntimamente asociados con la infidelidad. Por ello, asegura la doctora especialista en psicología positiva Melanie Greenberg, en un artículo en Psychology Today, es necesario recordar qué cosas sencillas podemos hacer en nuestro devenir cotidiano para lograr lo que todos perseguimos: ser más felices.

Los límites de la felicidad

En los libros y reportajes de autoayuda todo parece maravilloso: la felicidad está al alcance de todos, es fácil llegar a ella y si eres infeliz es sólo porque no has trabajado para no serlo. Esto también es un artículo de autoayuda, pero es realista. Y la realidad es que nuestro estado de ánimo es algo complejo y no está enteramente bajo nuestro control.

Aunque la felicidad es limitada, cada vez sabemos mejor qué cosas concretas nos hacen felices, y si logramos darle a estas la importancia que tienen, nuestro bienestar mejorará notablemente

Cerca del 40% de nuestra felicidad reside en los genes. Nacemos con un temperamento que nos hace más propensos a ver el vaso medio lleno o medio vacío. Cuando pasa algo bueno, somos felices un tiempo, pero depende de nuestras expectativas este estado emocional positivo dura más o menos. Esto es lo que se conoce como “adaptación hedonista”, y en saber regular esta reside una de las claves de la felicidad.

Lamentablemente, nos acostumbramos muy rápido a la felicidad. Pero, al mismo tiempo, la adaptación hedonista nos permite superar las circunstancias negativas de la vida, lo que explica por qué los que han sufrido una desgracia catastrófica se adaptan tarde o temprano de nuevo a las exigencias de la vida diaria. Se trata, por lo tanto, de una ventaja en esos casos, pero también de una desventaja en el caso de que seamos tremendamente felices pues quiere decir, básicamente, que la emoción durará poco si no somos capaces de cuidarla.

Los hábitos de las personas felices

Por suerte, aunque la felicidad es limitada, cada vez sabemos mejor qué cosas concretas nos hacen felices, y si logramos darle a estas la importancia que tienen, nuestro bienestar mejorará notablemente. Algo parece claro, para ser felices a largo plazo debemos también arriesgar en el corto plazo: gran parte de la felicidad reside en nuestra capacidad de cambio. Estos son los cinco hábitos que, según Greenberg, todos podemos seguir para ser felices.

1. Céntrate en los significados duraderos, no en los sentimientos momentáneos

Algunas de las cosas que nos hacen sentir bien en el momento en realidad pueden ser perjudiciales para nosotros, pues nos crean un sentimiento de culpa, remordimientos y consecuencias negativas en el futuro. Todas las adicciones (ya sean las drogas, el juego o el porno) entran en esta categoría. Pero otros placeres mundanos que nos hacen sentirnos bien en el momento, aunque no sean perniciosos, no nos permiten ser felices a largo plazo, pues la vida siempre tiene altibajos que estos no pueden aplacar. Si somos capaces de centrarnos en construir una vida con sentido, en la que actuemos con autenticidad, guiándonos por nuestros valores fundamentales y las cosas que intrínsecamente nos inspiran, podemos lograr una felicidad más duradera.

2. Construye y mantén una red de apoyo

Todos los estudios coinciden en señalar que las personas que tienen buenos amigos, pareja y familia son más felices y, además, tienen una mejor salud. No hay nada peor para la felicidad que la soledad. Tener cerca a personas en las que confiamos, que nos van a ayudar en los momentos difíciles, es importante para que nos sintamos bien y tengamos esperanza en el futuro. No se trata de tener cientos de amigos, sino de tener unos pocos, pero de calidad.

3. Disfruta de los bueno

Para nuestro cerebro es más importante la supervivencia que la felicidad, por lo que, en cuanto surge un problema, olvidamos los buenos momentos para resolver lo que nos está preocupando. Esto es algo positivo en términos evolutivos, pero no para nuestro bienestar. Por ello debemos preocuparnos a diario por centrarnos en aquello que nos hace felices, de lo contrario nuestro cerebro se preocupará por lo negativo. La investigación demuestra que podemos ampliar nuestro disfrute de momentos especiales sencillamente pensando más en ellos, antes, durante y después de que ocurran.

4. Busca la forma de controlar tu vida (o piensa que alguien la controla por ti)

Un requisito fundamental para ser felices es sentir que tenemos autonomía para manejar nuestra propia vida. Todos necesitamos sentir que controlamos nuestra vida y nuestras decisiones, pero muchas veces vamos a la deriva, y si sentimos que no somos dueños de nuestra existencia es imposible que seamos felices. La gente religiosa lo tiene más fácil. Pensar que un poder superior va a cuidar de ti, y lo que te pasa no depende enteramente de tus actos, si no de sus designios, permite a estos ser más felices sin necesidad de controlar su vida. Pero si no tienes ningún tipo de inquietud religiosa, tienes que trabajar por tener  la vida bajo control. Y esto no es sencillo, pues requiere una mayor autoestima.

5. Satisface tu curiosidad

Si somos conservadores respecto a lo que, creemos, nos da felicidad, estaremos limitando nuestro bienestar. Creemos erróneamente que el hombre es un animal de costumbres, pero la realidad es que es la novedad lo que nos hace felices. Nuestro cerebro está continuamente buscando desafíos, y si no se los damos acabaremos aburriéndonos. Y sí, el aburrimiento nos conduce a la infelicidad. La felicidad llama a nuestra puerta en momentos inesperados, cuando encontramos algo nuevo e interesante o cuando seguimos nuestros intereses y nos dejamos llevar.

¿Quieres ser feliz?. Introduce estos 5 hábitos

Aunque la felicidad ha preocupado siempre a la humanidad, el estudio científico de ésta es relativamente reciente. En los últimos años, los progresos en neurología y psicología nos han permitido conocer mejor qué es lo que realmente nos hace felices y, debido a esto, se han multiplicado las teorías sobre el bienestar.

En el estudio de la felicidad han sido especialmente relevantes los avances logrados por la psicología positiva, una disciplina académica relativamente reciente que estudia las bases del bienestar psicológico y de la felicidad. Como explicaba a El Confidencial la psicóloga Covadonga Chaves, miembro de la Sociedad Española de Psicología Positiva, hasta la fecha nuestra sociedad está bastante equivocada sobre el concepto de felicidad. En su opinión, “la felicidad no es algo que se pueda alcanzar, no es una meta, es un estado, una emoción”. La psicología positiva pide un cambio de concepto: la felicidad es algo que se debe cultivar día a día, no una meta absoluta.

Gracias a los investigadores, cada vez conocemos mejor qué tipo de hábitos hacen que la felicidad se abra camino en nuestro día a día, pero paradójicamente no parece que seamos más felices. De hecho, las estadísticas muestran que ha crecido el impacto de la ansiedad y la depresión, trastornos íntimamente asociados con la infidelidad. Por ello, asegura la doctora especialista en psicología positiva Melanie Greenberg, en un artículo en Psychology Today, es necesario recordar qué cosas sencillas podemos hacer en nuestro devenir cotidiano para lograr lo que todos perseguimos: ser más felices.

Los límites de la felicidad

En los libros y reportajes de autoayuda todo parece maravilloso: la felicidad está al alcance de todos, es fácil llegar a ella y si eres infeliz es sólo porque no has trabajado para no serlo. Esto también es un artículo de autoayuda, pero es realista. Y la realidad es que nuestro estado de ánimo es algo complejo y no está enteramente bajo nuestro control.

Aunque la felicidad es limitada, cada vez sabemos mejor qué cosas concretas nos hacen felices, y si logramos darle a estas la importancia que tienen, nuestro bienestar mejorará notablemente

Cerca del 40% de nuestra felicidad reside en los genes. Nacemos con un temperamento que nos hace más propensos a ver el vaso medio lleno o medio vacío. Cuando pasa algo bueno, somos felices un tiempo, pero depende de nuestras expectativas este estado emocional positivo dura más o menos. Esto es lo que se conoce como “adaptación hedonista”, y en saber regular esta reside una de las claves de la felicidad.

Lamentablemente, nos acostumbramos muy rápido a la felicidad. Pero, al mismo tiempo, la adaptación hedonista nos permite superar las circunstancias negativas de la vida, lo que explica por qué los que han sufrido una desgracia catastrófica se adaptan tarde o temprano de nuevo a las exigencias de la vida diaria. Se trata, por lo tanto, de una ventaja en esos casos, pero también de una desventaja en el caso de que seamos tremendamente felices pues quiere decir, básicamente, que la emoción durará poco si no somos capaces de cuidarla.

Los hábitos de las personas felices

Por suerte, aunque la felicidad es limitada, cada vez sabemos mejor qué cosas concretas nos hacen felices, y si logramos darle a estas la importancia que tienen, nuestro bienestar mejorará notablemente. Algo parece claro, para ser felices a largo plazo debemos también arriesgar en el corto plazo: gran parte de la felicidad reside en nuestra capacidad de cambio. Estos son los cinco hábitos que, según Greenberg, todos podemos seguir para ser felices.

1. Céntrate en los significados duraderos, no en los sentimientos momentáneos

Algunas de las cosas que nos hacen sentir bien en el momento en realidad pueden ser perjudiciales para nosotros, pues nos crean un sentimiento de culpa, remordimientos y consecuencias negativas en el futuro. Todas las adicciones (ya sean las drogas, el juego o el porno) entran en esta categoría. Pero otros placeres mundanos que nos hacen sentirnos bien en el momento, aunque no sean perniciosos, no nos permiten ser felices a largo plazo, pues la vida siempre tiene altibajos que estos no pueden aplacar. Si somos capaces de centrarnos en construir una vida con sentido, en la que actuemos con autenticidad, guiándonos por nuestros valores fundamentales y las cosas que intrínsecamente nos inspiran, podemos lograr una felicidad más duradera.

2. Construye y mantén una red de apoyo

Todos los estudios coinciden en señalar que las personas que tienen buenos amigos, pareja y familia son más felices y, además, tienen una mejor salud. No hay nada peor para la felicidad que la soledad. Tener cerca a personas en las que confiamos, que nos van a ayudar en los momentos difíciles, es importante para que nos sintamos bien y tengamos esperanza en el futuro. No se trata de tener cientos de amigos, sino de tener unos pocos, pero de calidad.

3. Disfruta de los bueno

Para nuestro cerebro es más importante la supervivencia que la felicidad, por lo que, en cuanto surge un problema, olvidamos los buenos momentos para resolver lo que nos está preocupando. Esto es algo positivo en términos evolutivos, pero no para nuestro bienestar. Por ello debemos preocuparnos a diario por centrarnos en aquello que nos hace felices, de lo contrario nuestro cerebro se preocupará por lo negativo. La investigación demuestra que podemos ampliar nuestro disfrute de momentos especiales sencillamente pensando más en ellos, antes, durante y después de que ocurran.

4. Busca la forma de controlar tu vida (o piensa que alguien la controla por ti)

Un requisito fundamental para ser felices es sentir que tenemos autonomía para manejar nuestra propia vida. Todos necesitamos sentir que controlamos nuestra vida y nuestras decisiones, pero muchas veces vamos a la deriva, y si sentimos que no somos dueños de nuestra existencia es imposible que seamos felices. La gente religiosa lo tiene más fácil. Pensar que un poder superior va a cuidar de ti, y lo que te pasa no depende enteramente de tus actos, si no de sus designios, permite a estos ser más felices sin necesidad de controlar su vida. Pero si no tienes ningún tipo de inquietud religiosa, tienes que trabajar por tener  la vida bajo control. Y esto no es sencillo, pues requiere una mayor autoestima.

5. Satisface tu curiosidad

Si somos conservadores respecto a lo que, creemos, nos da felicidad, estaremos limitando nuestro bienestar. Creemos erróneamente que el hombre es un animal de costumbres, pero la realidad es que es la novedad lo que nos hace felices. Nuestro cerebro está continuamente buscando desafíos, y si no se los damos acabaremos aburriéndonos. Y sí, el aburrimiento nos conduce a la infelicidad. La felicidad llama a nuestra puerta en momentos inesperados, cuando encontramos algo nuevo e interesante o cuando seguimos nuestros intereses y nos dejamos llevar.

F: ElConfidencial