La felicidad en el trabajo, un reto para las empresas

Fuente: Javier Ayuso, director general de Unique. Tomado de Equipos y Talentos.
“Encuentra la felicidad en el trabajo o nunca serás feliz”. Esta frase que se atribuye a Cristobal Colón viene muy bien para introducir las reflexiones al respecto de este tema. La felicidad es algo fundamental en todos los niveles de la vida, incluido el laboral. En el trabajo es importante tanto para los trabajadores de una empresa como para el conjunto de la organización. Si se consigue este objetivo, se evoluciona en el ámbito personal, en el colectivo y en los resultados finales. Los beneficios son múltiples, desde la captación de talento a la racionalización interna del trabajo en la organización. Por este motivo, la gestión de la felicidad en el entorno laboral debe convertirse en un reto común.

El concepto de bienestar en el trabajo ha pasado del plano filosófico al escenario empresarial. Se ha hecho real. Hoy en día se sabe que es posible sentirse a gusto en el trabajo y que, como consecuencia directa, aumenta la productividad.

Con la compleja situación económica actual, con más de cuatro millones de personas desempleadas, se puede considerar que la felicidad radica exclusivamente en conseguir un puesto de trabajo. Pero la búsqueda de este objetivo no se debe detener ahí. Es importante que las personas que ya estén trabajando estén motivadas y se sientan a gusto. Para lograrlo es imposible trabajar en solitario. El bienestar laboral es una tarea de grupo, responsabilidad de todos los miembros de una organización, sea cual sea su grado de participación en la misma.

Para alcanzar esta meta, hay que seguir una serie de pasos. El primero y principal corresponde a la actitud: es necesario contar con la implicación personal adecuada.

Esta predisposición debe existir tanto en los empleados, como en los directivos y las propias organizaciones. El esfuerzo y el trabajo de todas las partes multiplican el éxito del colectivo. Si el conjunto los miembros de una compañía alcanzan sus objetivos, la organización evolucionará y avanzará.

La utilidad del trabajo realizado es un indicador de la satisfacción en el entorno laboral. Por ello es necesario identificar qué es lo que nos hace sentir bien. Una vez determinado este punto, hay que tratar de alcanzar esta utilidad en nuestras actividades diarias. Los trabajadores deben decidir su futuro y construir su destino. El trabajo puede y debe convertirse en uno de los caminos para alcanzar la felicidad en un sentido más amplio. Para ello es recomendable tener una actitud optimista y positiva. La actitud personal del trabajador es la clave. Sabemos de la importancia de los cambios y por ello apostamos por que se pierda el miedo al cambio, ya que es importante para evolucionar en el trabajo.

A nivel colectivo es necesario trabajar en las actitudes y emociones. Todos sabemos que frecuentemente los malentendidos y las insatisfacciones en el ambiente laboral se producen por no ponerse en el lugar del que está enfrente. Por ello la empatía y la actitud ante el trabajo y los compañeros, son fundamentales. Hay que tener muy en cuenta los comportamientos y las actitudes más habituales. Podemos desterrar algunos que son perjudiciales para la organización como son la búsqueda de culpables, la comparación con los demás a través de resultados, el miedo a la pérdida o los bandos enfrentados. El trabajo en equipo es la clave.

Trasladar los objetivos personales al campo laboral exige un gran esfuerzo y una buena dosis de conocimiento propio y sinceridad. También exige un gran conocimiento del entorno en el que trabajamos y estar dispuestos a buscar soluciones. De nuevo, la actitud es fundamental para intentar transformar las empresas y el mercado laboral, cambiar la pasividad y la actitud negativa, por acción y una dinámica emprendedora. Enfrentarse a los retos y no eludirlos.

El reconocimiento, tanto de los compañeros como de los jefes, es un factor necesario para que los trabajadores alcancen el ansiado bienestar laboral. Las organizaciones y directivos también deben fomentar el valor de sus empleados y tratar de conciliar sus objetivos con los objetivos laborales de sus trabajadores. Si la plantilla es feliz en su trabajo, cada minuto de su tiempo rinde beneficio a la empresa. Cada trabajador debe sentir que su trabajo forma parte de un todo que influencie a los demás. Cada empleado es distinto y esta diversidad debe escucharse y fomentarse. La autoevalución y la autonomía profesional son dos factores claves que debe desarrollar la empresa para fomentar la felicidad de sus trabajadores.

Está claro que los talentos no se captan ni se mantienen si no se proporciona un buen entorno laboral. Desde Recursos Humanos, se sabe que los mayores talentos sólo acudirán a una empresa con un entorno laboral positivo. Una empresa debe cuidar el reconocimiento para que sus trabajadores se sientan útiles. Así se cultiva el talento.

El trabajo en equipo es la principal clave para conseguir un clima de felicidad positiva en el trabajo. Todas las partes implicadas deben buscar un objetivo común y trabajar para conseguirlo. Es imposible llegar a esta meta de manera individual, el esfuerzo debe ser colectivo.

Acabo ya con último consejo para todo aquel que aspire a alcanzar la felicidad en el trabajo: Hay que perder los miedos, especialmente el miedo al cambio. Al principio un cambio puede dar miedo y no resultar apetecible, pero en realidad ofrece oportunidades ya que nos estimula y nos permite avanzar. Desprenderse de los miedos es un camino seguro a la felicidad.

 

21 habitos para ser felices

Hay personas que están siempre contentas, incluso cuando luchan contra un montón de problemas. ¿Cómo lo hacen? En realidad, es más sencillo de lo que parece: han desarrollado varios hábitos que facilitan y acercan un poco más a la felicidad. La siguiente lista describe 21 hábitos de personas felices. Sigue leyendo y toma nota!

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1. Apreciar la vida.

Agradecer estar vivos cada mañana es un hábito de las personas felices. Se enfocan en las maravillas de la vida, y no pierden la capacidad de asombro. Le “sacan el jugo” a cada día. Has lo mismo, no sufras por pequeñeces!

2. Elegir sabiamente a los amigos.

Las personas felices se rodean de gente positiva, que comparten sus valores y objetivos. Los amigos que tienen tu misma ética te ayudan a cumplir tus sueños, te hacen sentir bien con vos misma y están ahí para ayudarte cuando haga falta.

3. Ser consideradas.

Aceptan a los demás por lo que son y el lugar que ocupan en la vida, son amables y generosas, sin tratar de cambiar a la otra persona. Trata de alegrar el día de todos los que entren en contacto con vos.

 

4. Aprender continuamente.

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Tratar de aprender nuevas cosas que resultan interesantes (un deporte, un hobby, una actividad nueva) es un hábito que las personas felices comparten. Mantente al día sobre tu profesión y las cosas que te interesan.

5. Usar la creatividad para resolver problemas.

En lugar de ver los obstáculos como grandes problemas, las personas más felices se enfocan en los contratiempos como una oportunidad para hacer un cambio positivo, sin dejar que los obstáculos afecten su estado de ánimo. Aprende a confiar en tus instintos y usa tu creatividad para encontrar una solución.

6. Hacer lo que amas.

“Encuentra un trabajo que te guste y no trabajarás un sólo día de tu vida”. Pasamos gran parte de nuestra vida trabajando, por eso es importante elegir una profesión que te guste. Has eso que te gusta, y tomate un tiempo para disfrutar de tus aficiones y hacer lo que te apasione.

 

7. Disfrutar de la vida.

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Toma el tiempo para ver la belleza que te rodea, hay mucho más en la vida que el trabajo. Las personas felices se toman el tiempo para oler las rosas, ver una puesta de sol o un amanecer con un ser querido, dar un paseo, caminar… Aprende a vivir en el presente, en lugar del pasado o el futuro.

8. Reír.

La gente más feliz ríe a menudo, y también se ríen de sí mismos, porque nadie es perfecto! Es posible usar el buen humor en casi cualquier situación, así que menos cara larga y más carcajadas!

9. Perdonar.

Las personas felices saben que guardar rencor hace daño, y perdonan a los demás para su propia tranquilidad. Cuando cometas un error, además de aprender de él, perdónate a vos misma.

10. Ser agradecidas.

Desarrollar una actitud de gratitud es un hábito común entre las personas felices. Cuenta tus bendiciones, todas -hasta la más trivial- y sé agradecida con tu familia, tus amigos, en tu trabajo… Tomate el tiempo para agradecer y expresar tu gratitud a los demás.

11. Cultivar las relaciones.

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Asegúrate siempre de que tus seres queridos sepan que los amas, incluso en momentos de conflicto. Cuidar y cultivar sus relaciones con su familia y amigos, haciendo un tiempo para estar con ellos, es un hábito compartido entre las personas felices. No rompas nunca tus promesas y sé solidario siempre que puedas.

12. Mantener la palabra

La honestidad es la mejor política de las personas felices. Toda acción y decisión que tomes deben basarse en la honestidad. Sé honesta con vos misma y con tus seres queridos.

 

13. Meditar

La meditación le da un descanso a la cabeza. Cuando estás descansada tienes más energía y funcionas mejor. Hay distintos tipos de meditación como yoga, hipnosis, relajación, afirmaciones, visualización o simplemente quedarse en completo silencio. Encuentra la manera que más te guste y haste el tiempo para practicarlo todos los días.

14. No pensar en el “qué dirán”.

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Las personas felices se concentran en sus vidas y no se preocupan demasiado por lo que otras personas están haciendo o diciendo. No te dejes atrapar por los chismes o insultos, y no juzgues. Todo el mundo tiene derecho a vivir su propia vida de la manera que quiera- incluyéndote a vos.

15. Ser optimista.

Las personas felices siempre ven el vaso medio lleno, le encuentran el lado positivo a cualquier situación, porque lo positivo está allí – a pesar de que puede ser difícil de encontrar. Todo sucede por alguna razón, a pesar de que no siempre se puede saber cuál es la razón. Mantente alejada de los pensamientos negativos!

 

16. Amar incondicionalmente.

Acepta a los demás por lo que son y no pongas límites a tu amor. A pesar de que es posible que no siempre te gusten las acciones de tus seres queridos, las personas felices nunca dejan de amar.

17. Ser persistente.

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Enfrentar cada nuevo reto con la actitud que lo traerá un paso más cerca de su meta, es un hábito de una persona feliz. No vas a fallar, siempre y cuando no te rindas. Concéntrate en lo que quieres, aprende las habilidades que necesitas, has planes y no dejes de perseguir aquello que para vos sea de valor. Nunca te rindas!

18. Ser proactivos.

Acepta lo que no se puede cambiar. La gente feliz no desperdicia energía en circunstancias que están fuera de su control. Reconoce tus limitaciones, y determina -si es posible y de qué manera- puedes lograr el resultado que quieres y trabaja en ello!

19. Cuidarse.

Las personas felices se cuidan para estar y sentirse bien. Cuida tu mente, tu cuerpo y tu salud. Haste chequeos médicos de manera regular, come sano y has ejercicio. Descansá lo suficiente, bebé mucha agua y llevá una vida saludable!

20. Tener confianza en uno mismo.

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Nadie puede vivir una farsa, así que no trates de ser alguien que no eres. Las personas felices se reconocen a sí mismas y hacen lo mejor que pueden con lo que son. Determina quién eres – tus propios gustos personales, y ten plena confianza en ti.

21. Asumir la responsabilidad.

Las personas felices saben y entienden que son 100% responsables de su vida. Asumen la responsabilidad de sus estados de ánimo, actitud, pensamientos, sentimientos, acciones y palabras. Ellos son los primeros en admitir cuando han cometido un error. Sé humilde y honesta con vos y con todo en tu vida!

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Ser feliz es una actitud que puedes desarrollar todos los días, y estos hábitos hacen más fácil la tarea. Cuanto más de estos hábitos desarrollas, más feliz serás. ¿Agregarías algún hábito a esta lista?