Qué es el electrómagnetismo

El electromagnetismo es considerado como una de las cuatro fuerzas fundamentales del universo actualmente conocido, las otras tres son: las Fuerzas nucleares, las Fuerzas débiles (Interacciones de decaimiento) y las Fuerzas de gravedad

Desde la antigua Grecia se conocían los fenómenos magnéticos y eléctricos pero no es hasta inicios del siglo XVII donde se comienza a realizar experimentos y a llegar a conclusiones científicas de estos fenómenos.1 Durante estos dos siglos, XVII y XVIII, grandes hombres de ciencia como William Gilbert, Otto von Guericke, Stephen Gray, Benjamin Franklin, Alessandro Volta entre otros estuvieron investigando estos dos fenómenos de manera separada y llegando a conclusiones coherentes con sus experimentos.

A principios del siglo XIX Hans Christian Ørsted encontró evidencia empírica de que los fenómenos magnéticos y eléctricos estaban relacionados.

Las ahora llamadas ecuaciones de Maxwell demostraban que los campos eléctricos y los campos magnéticos eran manifestaciones de un solo campo electromagnético. Además describía la naturaleza ondulatoria de la luz, mostrándola como una onda electromagnética.2 Con una sola teoría consistente que describía estos dos fenómenos antes separados, los físicos pudieron realizar varios experimentos prodigiosos e inventos muy útiles como la bombilla eléctrica por Thomas Alva Edison o el generador de corriente alterna por Nikola Tesla.3 El éxito predicitivo de la teoría de Maxwell y la búsqueda de una interpretación coherente de sus implicaciones, fue lo que llevó a Albert Einstein a formular su teoría de la relatividad que se apoyaba en algunos resultados previos de Hendrik Antoon Lorentz y Henri Poincaré.

En la primera mitad del siglo XX, con el advenimiento de la mecánica cuántica, el electromagnetismo tenía que mejorar su formulación con el objetivo de que fuera coherente con la nueva teoría. Esto se logró en la década de 1940 cuando se completó una teoría cuántica electromagnética o mejor conocida como electrodinámica cuántica.

La electrodinámica cuántica (QED acrónimo en inglés de Quantum Electrodynamics), es una de las teorías más precisas de cuantas que se crearon en el siglo XX. Es capaz de hacer predicciones de ciertas magnitudes físicas con hasta veinte cifras decimales de precisión, un resultado poco frecuente en las teorías físicas anteriores. Por esa razón la teoría fue llamada “la joya de la física”
La electricidad es el fundamento de la vida. Hace miles de años que la medicina china conoce la naturaleza eléctrica del cuerpo. Según ellos todas las enfermedades tienen su origen en bloqueos energéticos que ocurren en el cuerpo.

Es conocido que el cerebro y el corazón funcionan con impulsos eléctricos, que se miden, respectivamente, en los encefalogramas y en los electrocardiogramas, pero el funcionamiento de todo el organismo en su conjunto se basa en la electricidad. Todas las células se comunican mediante impulsos electromagnéticos, al ser el medio de comunicación más rápido.

El conocido ingeniero electrónico de origen ruso Georges Lakhovsky inventó en 1935 un oscilador de onda múltiple con el que eliminó numerosas patologías en humanos, animales e incluso plantas. En los años 60 el físico Robert Beck retomó el trabajo de Lakhovsky, que culminó con la creación de un pequeño dispositivo que emitía microcorrientes. Según Beck, el rango de frecuencias de múltiples longitudes de onda de su dispositivo permite que cada célula encuentre su única frecuencia resonante, y se regenere al absorber energía de la longitud de onda que le es propia.

La aplicación de microcorrientes se lleva usando mucho tiempo en el caso de mordeduras de serpiente, puesto que la electricidad neutraliza instantáneamente la toxicidad del veneno.

Más recientemente, las investigaciones realizadas in vitro en 1990 en el Colegio de Medicina Albert Einstein de Nueva York reportaron que el uso de microcorrientes (50-100 microamperios, equivalente a la corriente que emite un marcapasos) inhabilitaba una enzima crucial para la reproducción del virus del Sida. Por supuesto, los medios de comunicación no se hicieron eco de este descubrimiento susceptible de salvar la vida de miles de personas a un costo prácticamente despreciable.

Se ha comprobado que la electricidad promueve la curación de fracturas en los huesos y estimula su crecimiento. En un experimento científico se aplicaron microcorrientes a una muestra de sangre. El análisis bajo microscopio reveló que permanecía viva muchos días después de que la sangre no tratada hubiera muerto.

Todos los seres vivos emiten una determinada frecuencia. En general, cuanto más primitivo es el organismo, más baja es su frecuencia; cuanto más evolucionado el organismo, mayor será ésta. La frecuencia humana oscila entre 1.520 y 9.460 KHz, mientras que la frecuencia de los patógenos (hongos, virus, bacterias, parásitos, etc.) se mueve entre 77 y 500 KHz. Al tratar a los invasores vivos dentro de nuestro organismo con la frecuencia correspondiente a su espectro, mueren a los pocos minutos.

Actualmente es conocido que el electromagnetismo permite eliminar bloqueos emocionales causantes de multiples enfermedades. El Método Integra, desarrollado por Ricardo Eiriz, utiliza el esta ciencia no solamente para eliminar bloqueos emocionales, sino tambien para eliminar Karmas, Lealtades, traumas, entre otras muchas vibraciones de baja frecuencia.