Seis claves para sentirse bien

Para sentirse bien a todos los niveles no basta con hacer una alimentación adecuada y cuidar nuestro cuerpo mediante el ejercicio. Tu estado emocional, tus relaciones con los demás, tu trabajo, el ambiente en el que vives, los momentos de ocio… Todo esto es también importante, y sobre todo es fundamental que haya una relación armónica entre las diversas áreas de nuestras vidas.

1. El equilibrio emocional

¿Sientes ira con facilidad? ¿Te sientes a menudo al borde de un ataque de nervios? ¿Sientes a veces que no puedes con todo, que no eres capaz de afrontar todo lo que tienes por delante? ¿Sientes tristeza, vacío, desesperación? Para sentirse bien a todos los niveles es necesario saber manejar adecuadamente las emociones. Pero, ¿cómo manejar esas emociones intensas cuando parecen surgir por sí solas y apoderarse completamente de ti? Veamos dos puntos clave:

a) Controla lo que piensas y podrás controlar lo que sientes

Muchas veces, esas emociones tan intensas y desagradables que sientes se deben a que no estás pensando correctamente, sino que estás usando un pensamiento exagerado, ilógico, o estás basándote en ideas falsas y sacando conclusiones precipitadas, sin pruebas que las avalen. Por ejemplo, una persona puede pensar: “Lo ha hecho para hacerme daño” (y, como consecuencia, sentir ira), pero tras indagar un poco descubre que no es así, de manera que se siente algo molesta, pero no furiosa.

De este modo, ha logrado sentirse mejor al usar un pensamiento más realista. Por tanto, aprende a usar un pensamiento racional y lógico, y estarás aprendiendo a controlar tus emociones y tu vida.

b) Practica los opuestos

Si sientes odio a menudo, proponte sentir más a menudo emociones opuestas (como amor, cariño, agradecimiento…) en cualquier momento a lo largo del día, tan a menudo como puedas. ¡Anímate a probarlo!

2. Las relaciones

Mantener relaciones sanas, tanto a nivel personal como laboral, es fundamental para poder llevar una vida equilibrada. Si en tu vida existen relaciones que te están generando un alto nivel de estrés, es el momento de analizar la situación planteándote preguntas como:

  • ¿Cuál es el origen del problema?
  • ¿Necesito aprender habilidades sociales para relacionarme mejor?
  • ¿Qué parte es culpa mía y qué parte es culpa de la otra persona?
  • ¿Necesito sacar a esta persona de mi vida y acabar con esta relación? ¿Es una relación destructiva?
  • ¿Necesito ayuda o asesoramiento profesional para aprender a manejar esta situación y salvar la relación?
  • ¿Necesito relacionarme con otro tipo de personas?

Tómate un tiempo para pensar en todo esto y tal vez descubras información importante que te ayude a tomar decisiones que estabas posponiendo.

3. Organiza tu vida

Si tienes muchas cosas que hacer, trata de organizarte cada mañana para librarte de esa sensación de agobio y estrés y tener un mayor control sobre tu vida. Haz una tabla de horarios si es necesario o utiliza una agenda.

4. Toma las riendas de tu vida

No dejes que la vida o las demás personas te arrastren como una marioneta. Tú eres el arquitecto y constructor de tu vida. Incluso aunque estés atado por circunstancias difíciles, toma tus decisiones, piensa hacia dónde quieres que se dirija tu vida y en los pasos que debes ir dando para, poco a poco y con perseverancia, llegar a ese destino.

5. Mantente en contacto contigo mismo

No pierdas contacto contigo mismo, con tu cuerpo y con tus necesidades emocionales o de otro tipo: descasa cuando necesites descansar, cuídate si tienes una enfermedad, pasa tiempo con amigos o con tu familia, pasa tiempo contigo mismo, practica actividades que te resulten agradables, busca tiempo para realizar aquello que deseas hacer, plantéate metas y sueños que alcanzar para mantener la ilusión viva y, sobre todo, sigue creciendo.

6. Ejercicio y alimentación

Y por supuesto, no olvides hacer ejercicio y una alimentación sana, variada y equilibrada para darle a tu cuerpo (y a tu mente) todos los nutrientes que necesita para funcionar a su mejor nivel.

Fuente: Motivación

6 alimentos que te ayudan a elimina toxinas

Helados, hamburguesas, patatas fritas, salsas,… estos han sido fieles compañeros en los menús vacacionales. Con la vuelta a la normalidad, el organismo necesita un “reseteo” y eliminar toxinas. Desde iSalud, el comparador online de seguros médicos, se aconsejan siete alimentos clave para depurar el cuerpo y empezar como nuevo el regreso a la rutina.

El tomate y el limón, un aporte excelente de Vitamina C

Uno de los productos que no pueden faltar cuando se quiere volver a comer sano y dejar atrás los malos hábitos, es el tomate. Se trata de una fuente ideal de Vitamina C. Asados o en ensaladas, son un ingrediente perfecto en las comidas. Por su parte, el limón también aporta Vitamina C y tiene propiedades depurativas. Se puede tomar como aderezo de caldos o aliños.

Apio: el gran depurativo

Sin embargo, si existe un alimento que es el gran aliado de las dietas depurativas, ese es el apio. Tal y como se destaca desde iSalud, su alto contenido en fibra, lo hace esencial para conseguir un mayor bienestar en el organismo. Se puede consumir en caldos, como condimento en las ensaladas o en licuados.

Espárragos, altamente diuréticos

Los expertos de iSalud aconsejan el consumo de espárragos cuando se trata de eliminar residuos perjudiciales para el organismo. Se caracterizan por ser altamente diuréticos y por tanto favorecen claramente la eliminación de toxinas a través de la orina. Tanto los blancos como los verdes, son esenciales en una dieta ‘detox’. Así, pueden ser un ingrediente excelente en una ensalada o bien se pueden cocinar a la plancha en el caso de que se trate de espárragos trigueros.

Un alimento purificante: la manzana

Las manzanas es una fruta muy característica en dietas poco calóricas y depurativas. Tiene propiedades purificantes y digestivas. Como postre, asada, o bien como complemento en ensaladas o guarnición, es perfecta.

La alcachofa ayuda a no retener líquidos

Por último, tal y como se destaca desde iSalud, la alcachofa se caracteriza por disminuir la retención de líquidos y desintoxicar el hígado. Es además, muy característica para dietas de pérdida de peso. Ofrece una gran variedad de platos, puesto que puede comerse asada, hervida o a la plancha.