YO SOY AQUELLO, YO SOY

Hola. Hace poco ví esta maravillosa película (más bien es un documental), pero, viendola, entendí muchas cosas.

Cuando yo me pongo en los zapatos de los demás estoy cumpliendo con el plan divino.

En ella esta el secreto, el poder de la intencion, la forma como manifiestas tus deseos.

Este conocimiento es la clave para transformar nuestro planeta en un mundo lleno de paz, de luz y de amor.

Únete a la aventura para aprender a utilizar el Código de Moisés para transformar tu vida. Ahora ha llegado el momento de dar un salto evolutivo a esta ley mediante la utilización de un código cuyos principios dependen más de cuánto estás dispuesto a ‘dar’ en lugar de ‘recibir’. Descubre la verdadera manifestación del alma con el Código Moisés. Dios le dio a Moisés un regalo que cambió el futuro de la humanidad. Algunos de los milagros más increíbles de la historia fueron el resultado de usar un simple Código, activando el poder de la fuerza creativa de Dios en el mundo.

Este código, si es usado por la humanidad, tendrá el poder de transformar nuestro planeta, así como llenarnos de bendiciones. Varios reconocidos maestros espirituales de nuestro mundo, se unen en este video y nos ofrecen herramientas que nos ayudaran a aplicar El Código Moisés en nuestras vidas.

El Código Moises nos muestra como usar esta ley para dar desde dentro de nuestro espíritu, atrayendo automáticamente bendiciones espirituales hacia nosotros! Drew Heriot, el director de EL SECRETO, presenta La película el CODIGO MOISES. Aprender como usar la Ley de Atracción para hacer algo más que atraer riquezas en su vida, la bondad en el mundo entero. James Twyman escritor del libro El Código Moisés, explora un don especial que Dios le otorgó a Moisés. Twyman reúne a un grupo de espiritualistas afines, para poder explicar cómo este don ( o “código” ) puede ser aplicado en la sociedad moderna – con resultados milagrosos.

Es precioso. No te lo pierdas.

Pon Atención y respira

“Conócete a ti mismo”. Mirar hacia adentro y descubrir un universo, infinitamente profundo, con toda su geografía fractal, con las mismas joyas resplandecientes y diáfanos manantiales que la imaginación religiosa sitúa en el cielo.

Hemos realizado una investigación explorando herramientas para expandir la percepción y la conciencia y exponemos aquí una serie de técnicas y recursos para alcanzar los estados más altos y sutiles de la conciencia y la respiración es fundamental para mirar hacia adentro.

La respiración es “la correa” de la mente, con la cual se doma al mono que cambia de rama, al toro de los viejos textos zen o al elefante salvaje que todo lo destruye (la mente sin control). Podemos acceder a un estado de conciencia más elevado del que teníamos y que sin embargo es ecuánime y navega sereno a la altura justa, con las olas y con el viento. Ir al ritmo de la naturaleza, una sincronización de nuestra mente con el tiempo del Sol y los planetas, una sensibilización a los elementos y sobre todo un estar atentos a la respiración y a lo que ocurre aquí y ahora.

Una buena bocanada de aire puede abrir un portal dimensional, puede enviarnos directamente al ojo de la galaxia, al lago de Mnemósine donde según Platón las almas reveían los arquetipos, la geometría divina, esas formas puras y brillantes de las cuales está tejida la piel del cosmos. El aire es en todas las tradiciones el vehículo del espíritu (respiración y espíritu tienen la misma raíz). El aire, el prana, nos puede llenar de la energía vital necesaria para elevar la conciencia de la base de la columna hacia la cabeza, cascabeleando y removiendo impurezas con su vibración ascendente, hasta despertar con ese zumbido de cigarras eléctricas a la glándula pineal, ese ojo antiguo, que según Madam Blavatsky al activarse permite que veamos el universo entero en un instante. El término chino qi, o chi, expresa perfectamente esta noción: significa tanto energía como aire e incluso algunos maestros de qi gong le atribuyen también la cualidad de ser información. Energía-información-aliento, una tríada para elevar la conciencia al firmamento. El qi se transforma en la alquimia interna china (neidan) a través de una serie de técnicas de respiración y visualización en espíritu (shen), el shen es el vínculo con el cielo, con la inmortalidad. O en sánscrito “akasha“, término que significa espacio o éter pero que también está asociado con la memoria y la conciencia. En uno de los Upanishad se dice que brahman (Dios, la conciencia suprema) es lo mismo que akasha, el espacio en su inmaterialidad es la mansión divina, la totalidad de las formas y manifestaciones en estado puro y latente, una energía inconmensurable disponible para quien aprenda a alimentarse del vacío, a beber de esa fuente informe e inagotable.

Fuente: Alejandro Mar G. @alepholo.